{"id":1429,"date":"2014-03-22T17:29:05","date_gmt":"2014-03-22T17:29:05","guid":{"rendered":"https:\/\/speakingwellofgod.ootartb0-liquidwebsites.com\/?page_id=1429"},"modified":"2014-03-22T17:30:33","modified_gmt":"2014-03-22T17:30:33","slug":"handout-16","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/recursos-escritos\/conversaciones-acerca-de-dios\/handout-16","title":{"rendered":"Handout 16"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><b>CONVERSACIONES ACERCA DE DIOS<\/b><\/h3>\n<p>18 de mayo de 1984. Iglesia de la Universidad de Loma Linda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>N\u00famero diecis\u00e9is:<\/b> &#8220;El \u00faltimo ruego de Dios a sus hijos&#8221;, otra mirada a los mensajes de los tres \u00e1ngeles de Apocalipsis 14, desde el amplio escenario del gran conflicto acerca del car\u00e1cter de Dios y su gobierno.<b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00faltimo de los sesenta y seis libros, la guerra que empez\u00f3 en el cielo se describe como culminando en los mensajes finales de advertencia e invitaci\u00f3n de los tres \u00e1ngeles. Todos enviados de parte de nuestro Padre celestial que no quiere que ninguno de sus hijos se pierda. El primer \u00e1ngel habla de las buenas noticias eternas y hace un llamado a todos los pueblos a que se decidan acerca del Creador. \u00bfCu\u00e1les son estas buenas noticias, esta eterna verdad que siempre ha existido y que permancer\u00e1 por siempre como el fundamento de nuestra confianza en Dios? \u00bfPodemos como Pablo, estar tan convencidos acerca de esta verdad de tal manera que ni aun un \u00e1ngel del cielo podr\u00eda persuadirnos a cambiar? (G\u00e1latas 1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo \u00e1ngel habla del colapso final de la oposici\u00f3n sat\u00e1nica en corrupci\u00f3n y derrota. El tercero describe las inevitables consecuencias de preferir las mentiras de Satan\u00e1s en vez de la verdad eterna. El mensaje del tercer \u00e1ngel es el m\u00e1s temible de toda la Biblia, y el enemigo quiere que lo malentendamos como las palabras de un Dios airado. Pero todos libros previos de las Escrituras nos han preparado para comprender las terribles consecuencias del pecado y de c\u00f3mo Dios har\u00e1 todo lo posible para salvar a sus hijos. Por \u00faltima vez nuestro Padre celestial, Aquel que preferir\u00eda decirnos la verdad con gentileza, eleva su voz en sorprendente ruego y advertencia: &#8220;Si est\u00e1n decididos a abandonarme, \u00a1tendr\u00e9 de dejarlos ir!&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos confiar en que el Dios que adoramos enviar\u00eda los tres mensajes finales al mundo. En estos \u00faltimos d\u00edas antes del fin, \u00c9l no abandonar\u00e1 a sus hijos en la oscuridad y sin advertencias. Y detr\u00e1s de las temibles palabras del mensaje del tercer \u00e1ngel se encuentra el Dios de Oseas clamando: \u00bfPor qu\u00e9 morir\u00e1s? \u00a1C\u00f3mo podr\u00e9 abandonarte! \u00bfC\u00f3mo puedo dejarte ir?&#8221;<\/p>\n<h3><b style=\"text-align: justify;\">Textos b\u00edblicos incluidos:<\/b><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Apocalipsis 14:6-12. <\/b>&#8220;Vi volar por en medio del cielo a otro \u00e1ngel,\u00a0 que ten\u00eda el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda naci\u00f3n, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Otro \u00e1ngel le sigui\u00f3, diciendo: Ha ca\u00eddo, ha ca\u00eddo Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicaci\u00f3n. Y el tercer \u00e1ngel los sigui\u00f3, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen,\u00a0 y recibe la marca en su frente o en su mano, \u00e9l tambi\u00e9n beber\u00e1 del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el c\u00e1liz de su ira; y ser\u00e1 atormentado con fuego y azufre delante de los santos \u00e1ngeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de d\u00eda ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. Aqu\u00ed est\u00e1 la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jes\u00fas&#8221; (Reina Valera 1960).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b style=\"text-align: justify;\">G\u00e1latas 1:8,9<\/b>. &#8220;Pero si nosotros mismos o un \u00e1ngel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, \u00a1que sea expulsado! Ya se los dije antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, \u00a1que sea expulsado! (La Biblia del Pueblo de Dios).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>G\u00e1latas 1:6, 7.<\/b> &#8220;Me asombra, que tan pronto est\u00e9n dejando ustede&#8230; para pasarse a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos est\u00e1n sembrando confusi\u00f3n entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo&#8221; (Nueva Versi\u00f3n Internacional).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>G\u00e1latas<\/b><b> 3:1.<\/b> \u00a0&#8220;\u00a1Oh g\u00e1latas insensatos! \u00bfQui\u00e9n os alucin\u00f3 a vosotros, ante cuyos ojos Jesucristo ha sido claramente representado como crucificado?&#8221; (Versi\u00f3n Moderna).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>G\u00e1latas<\/b><b> 4:8, 9.<\/b> &#8220;Antes, cuando no conoc\u00edais a Dios, erais esclavos de los que en realidad no son dioses. Pero ahora que conoc\u00e9is a Dios&#8230;\u00a0 \u00bfc\u00f3mo es que quer\u00e9is regresar&#8230;? (La Biblia al D\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>1 Corintios 1:17, 18.<\/b> &#8220;Porque no me envi\u00f3 Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio&#8230; Pues la predicaci\u00f3n de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan, para nosotros, es fuerza de Dios&#8221; (Biblia de Jerusal\u00e9n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Romanos 1:16, 17.<\/b> &#8220;Pues no me averg\u00fcenzo del Evangelio, que es una fuerza de Dios para la salvaci\u00f3n&#8230;Porque en \u00e9l se revela la justicia de Dios&#8221; (Biblia de Jerusal\u00e9n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Jerem\u00edas 9:24<\/b>. &#8220;Si alguien quiere hacer alarde de algo, que lo haga de que aprendi\u00f3 a conocerme, y de que entiende que yo soy el Se\u00f1or que act\u00faa con fiel amor, justicia y rectitud, pues es lo que a m\u00ed me gusta. Lo dice el Se\u00f1or&#8221; (La Biblia, Palabra de Dios para Todos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Romanos<\/b><b> 3:25, 26.<\/b> &#8220;Porque Dios lo present\u00f3 muriendo p\u00fablicamente como medio de reconciliaci\u00f3n,\u00a0 hizo esto para demostrar \u00c9l mismo su rectitud o justicia. Para demostrar que \u00c9l es recto o justo y no como sus enemigos le han hecho parecer. Y porque \u00c9l es recto o justo y digno de confianza, \u00c9l rectifica a todo aquel que conf\u00eda en Jes\u00fas&#8221; (Maxwell).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Juan 8:32. <\/b>\u00a0&#8220;Y conocer\u00e9is la verdad, y la verdad os har\u00e1 libres&#8221; (Reina Valera 1960).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>G\u00e1latas<\/b><b> 5:1.<\/b> &#8220;Para ser libres nos libert\u00f3 Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dej\u00e9is oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud&#8221; (Biblia de Jerusal\u00e9n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Romanos<\/b> <b>1:4,5.<\/b> &#8220;Su Hijo Jesucristo nuestro Se\u00f1or, por medio de quien he recibido gracia y la comisi\u00f3n por amor de su nombre, de ganar a los hombres a la obediencia que brota de la fe&#8221;. (Versi\u00f3n en ingl\u00e9s de Weymouth)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>1 <\/b><b>Juan 4:16, 18<\/b>. &#8220;Dios es amor&#8230; en el amor no hay temor&#8221; (Reina Valera 1960).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Mateo<\/b> <b>24:14. <\/b>&#8220;Se predicar\u00e1 esta buena noticia del reino en todo el mundo&#8230; y entonces vendr\u00e1 el fin&#8221; (Torres Amat).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONVERSACIONES ACERCA DE DIOS 18 de mayo de 1984. Iglesia de la Universidad de Loma Linda. N\u00famero diecis\u00e9is: &#8220;El \u00faltimo ruego de Dios a sus hijos&#8221;, otra mirada a los mensajes de los tres \u00e1ngeles de Apocalipsis 14, desde el amplio escenario del gran conflicto acerca del car\u00e1cter de Dios y su gobierno.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":1352,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1429","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1429","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1429"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1429\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/speakingwellofgod.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1429"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}