Handout 10

CONVERSACIONES ACERCA DE DIOS

30 de marzo de 1984. Iglesia de la Universidad de Loma Linda.

Número diez: “El recordatorio de la evidencia”, otra mirada al sábado, en el amplio escenario del gran conflicto acerca del carácter de Dios y su gobierno.

Si no hay nada que Dios valore más que nuestra libertad, ¿por qué puso Él, exactamente en el corazón de la “real ley de libertad” (Santiago) un mandamiento para recordar el sábado? ¿Es posible que este sea un caso en el que Dios impuso un mandato arbitrario, solo para mostrar su autoridad y como una prueba de la  disposición a obedecer de su pueblo? Pero, todo el mensaje de las Escrituras es que no existe arbitrariedad en nuestro Dios. Tal como lo Pablo lo explicaba, Dios nos dió sus leyes como una ayuda, para protegernos en nuestra ignorancia e inmadurez, para llevarnos de vuelta a la confianza.

Visto desde la perspectiva del amplio escenario del gran conflicto acerca del carácter de Dios y su gobierno, el sábado “fue hecho para el hombre” (Jesús), no antes sino después que el pecado entrara en el universo. Repetidas veces en los sesenta y seis libros de la Biblia, el sábado se vincula con momentos especiales en que se demostraba la verdad acerca de nuestro Dios: La perfección y la libertad de la semana de la creación, la liberación de su pueblo de la esclavitud egipcia, la costosísima y convincente evidencia de la semana de la crucifixión, la promesa de paz y libertad de la tierra nueva.

El sábado es un monumento a la libertad. En el se resumen las buenas noticias acerca de Dios. Nos recuerda de la eterna verdad que “nos liberta” (Jesús) y nos mantiene libres por la eternidad. Debiera ser siempre una “delicia” (Isaías), para disfrutarse en el más alto sentido de libertad. De observarse por mera obediencia a un mandamiento arbitrario, el sábado puede alejarnos de Dios, hasta llevarnos a “crucificarle una vez más” (Hebreos 6) para entonces correr a casa para santificar el sábado, tal como sucedió aquel triste viernes, mil novecientos años atrás.

Textos bíbicos incluidos:

Éxodo 20:8,11. “Acuérdate de santificar el día de sábado… por cuanto el Señor en seis días hizo el cielo y la tierra, y el mar, y todas las cosas que hay en ellos, y descansó en el día séptimo; por esto bendijo el Señor el día del sábado, y le santificó” (Torres Amat).

Apocalipsis 14:7. “Rindan a Dios gloria y honor porque ha llegado la hora de su juicio. Adoren al que hizo el cielo, la tierra, el mar y los manantiales de agua” (La Biblia Latinoamericana).

Génesis 2:9. “También el árbol de vida  en medio del huerto,  y el árbol de la ciencia del bien y del mal” (Reina Valera 1960)

1 Corintios 10:13. “Pueden ustedes confiar en Dios,” o se puede confiar en Dios, “que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar” (Dios Habla Hoy).

Génesis 1:28. “Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo” (Dios Habla Hoy).

Génesis 2:2, 3. “Y completó Dios al séptimo día la obra que había hecho y en el día séptimo reposó o cesó de las obras que había acabado. Y bendijo al día séptimo; y le santificó, por cuanto había Dios cesado en él de todas las obras que creó hasta dejarlas bien acabadas” (Torres-Amat).

Juan 19:30. “Consumado es”  (Reina Valera 1960).

Juan 17:4. “He acabado la obra que me diste que hiciese” (Reina Valera 1960).

Marcos 2:27. “El sábado se hizo para el bien de los seres humanos” (La Biblia en Lenguaje Sencillo).

Juan 1:3. “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Reina Valera 1960).

Colosenses 1:16. “Porque en él fueron creadas todas las cosas,  las que hay en los cielos y las que hay en la tierra,  visibles e invisibles;  sean tronos,  sean dominios,  sean principados,  sean potestades;  todo fue creado por medio de él y para él” (Reina Valera 1960).

Éxodo 31:13.  “Deben respetar mis sábados, porque esa es la señal entre ustedes y yo a través de los siglos, para que se sepa que yo, el Señor, los he escogido a ustedes” (Dios Habla Hoy).

Ezequiel 20:20. “Santificad mis días de reposo,  y sean por señal entre mí y vosotros,  para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios” (Reina Valera 1960).

Ezequiel 20:12. “Y les di también mis días de reposo,  para que fuesen por señal entre mí y ellos para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico” (Reina Valera 1960).

Samos 51:10. “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio” (Reina Valera 1960).

Deuteronomio 5:15. “Acuérdate de que tú fuiste esclavo en la tierra de Egipto y que Jehovah tu Dios te sacó de allí con mano poderosa y brazo extendido. Por eso Jehovah tu Dios te ha mandado que guardes el día del sábado” (Reina Valera 1989).

Hebreos 4:9.“Por tanto,  queda un reposo para el pueblo de Dios” (Reina Valera 1960).

“Queda, por lo tanto, reservado un Reposo, el del séptimo día, para el Pueblo de Dios” (La Biblia, El Libro del Pueblo de Dios).

Ezequiel 20:12. Y les di mi Sábado para marcar la unión entre Yo y ellos, para enseñarles que soy Yo el Eterno, el que los ha apartado” (Traducción de la versión en inglés de Moffatt).

Apocalipsis 14:12. “Aquí se requiere la paciencia de los santos, de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Biblia de Jerusalén 1976).

2 Pedro 3:10. “Y los elementos ardiendo serán deshechos y la tierra y las obra que en ella hay serán quemadas” (Reina Valera 1960).

Apocalipsis 21:1. “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva;  porque el primer cielo y la primera tierra pasaron,  y el mar ya no existía más” (Reina Valera 1960).

Isaías 65:17. “Presten atención, que estoy por crear un cielo nuevo y una tierra nueva” (Nueva Versión Internacional).

Isaías 66:23. “Y será que de mes en mes, y de sábado en sábado vendrá toda carne a adorar delante de mí, dijo Jehová” (Reina Valera 1865).

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